Me borro del mapa un rato Sin mandar ubicación Ocupo estar a solas y alejado de la bola para calmar lo que me quema Todo esto me apendeja La paz se me aleja Mi mente no me deja Ocupo distancia de este mundo cruel Hagas lo que hagas con nadie quedas bien Muchos parece que hasta agarran vuelo cuando te ven en el suelo Y sin ser amigos Y resultan de papel Nada bien Hay abrazos que te aprietan Nomás para ver por donde te rompes Es triste, pero es cierto valgo mientras les convengo Cuando me miran en el suelo hasta sienten contentos Prefiero perder gente que perderme yo por seguirles el juego Me cansé de romperme para que otros se vieran completos Deje de insistir la que no respetaba mi tiempo Aprendí a darles lo mismo, lo mismo que me dieron ellos Y ya sin sentimiento La vida es mejor cuando nadie sabe que ando haciendo Ni donde ando, ni con quien ando, ni que ando moviendo Me borro del mapa un rato sin mandar ubicación Ocupo aire y carretera para calmar la confusión Hagas lo que hagas siempre traen mala intención Ya no busco que me entiendan Ya ni explico razones, las lecciones me la dieron traiciones y decepciones Si preguntan por mi nombre diles que ando en otras zonas Sanando lo que dolía cerrando heridas a solas No fue huida, fue silencio para volverme a encontrar A veces alejarse también es avanzar No todo el que se va, está perdiendo el camino Hay gente que se pierde por no enfrentar su destino No me busquen cuando suba porque abajo no estuvieron Me miraron hecho pedazos y hasta gusto les dieron No les guardo odio Nomás ya no les doy acceso Hay puertas que se cerraron Y fue Dios el que puso el peso Perdí costumbre de rogar Y me hice adicto a estar tranquilo Que digan lo que quieran yo ya sé quién fue quien Me borré del mapa un rato pa volver más bien que ayer No me hacía falta su abrazo, me hacía falta entender Que hay gente que te acompaña nomás para verte caer No me vengan con historias de que ya se les pasó Las heridas se perdonan, pero el acceso se cerró Hoy círculo es más chico y primero entro yo Ya no dejo que me cueste la tranquilidad que Dios me dio