No es verdad que el mundo está todo descubierto El mundo no es solo la geografía con sus valles y montañas Sus ríos y sus lagos, sus planicies, los grandes mares Las ciudades y las calles, los desiertos que ven pasar el tiempo El tiempo que nos ve pasar a todos El mundo es, también, las voces humanas Ese milagro de la palabra que se repite todos los días Como una corona de sonidos viajando en el espacio Muchas de esas voces cantan, algunas cantan verdaderamente La primera vez que oí cantar a Tania Libertad Tuve la revelación de las alturas de la emoción A que puede llevarnos una voz desnuda Sola delante del mundo Sin ningún instrumento que la acompañara Tania cantaba, a capella: La Paloma de Rafael Alberti Y cada nota acariciaba una cuerda de mi sensibilidad Hasta el deslumbramiento José Saramago Se equivocó, la paloma Se equivocaba Por ir al norte, fue al sur Creyó que el trigo era agua Se equivocaba Creyó que el mar era el cielo Que la noche, la mañana Se equivocaba, se equivocaba Que las estrellas, rocío Que la calor, la Nevada Se equivocaba, se equivocaba Que tu falda era su blusa Que tu corazón, su casa Se equivocaba, se equivocaba Ella se durmió en la orilla O en la cumbre de una rama Se equivocaba, se equivocaba Se equivocaba Muchas gracias