Oye Dicen que el que mucho abarca poco aprieta Y el que deja lo bueno por orgullo Termina contando los días en el calendario Suena los timbaleros Llegó a la esquina con el pecho inflao El primero del grupo que aún no había besao Los tiesos miraban con envidia sana Porque Ical tenía la llave y las ganas Pero entre todas Pao era la joya Belleza de esa que el alma te arrolla Él decidió dejarla se creía el rey Sin saber que el destino le imponía su ley Tres años han pasado el tiempo no miente Ya no es el mismo cuando tiene una al frente La labia se apaga se pone la base Pregunta por besos y nadie responde De aquel ganador no queda ni el rastro Ahora es un preso de su propio desastre Se queda en la casa mirando al vacío Mientras el recuerdo le causa un escalofrío La dejó ir sin pensar en mañana Y se le cerró hasta la ventana Los amigos salen él se queda solo Masticando el polvo perdiendo el apodo Ella brilla de lejos ni cuenta se daba Que con ese adiós su racha acababa Hay decisiones que salen muy caras Cuando el corazón ya no da la cara Ay, Pao querida, qué falta me hace Ven que aquel beso no hago las paces Tres años de sequía, tres años de pena Llevando por dentro esta larga condena Ay, Pao mira, qué solo me encuentro La magia se fue, me morí por dentro Era el más porro de todos los tiesos Y ahora el más muero pobrono de tus besos Ay, Pao querida, qué falta me hace Ven que aquel beso no hago las paces Tres años de sequía (qué dolor) Y Ical se quedó sin el sabor Ay, Pao querida, qué falta me hace Ven que aquel beso no hago las paces Tres años de sequía (qué dolor) Ical Sal de la cueva que el Sol ya salió No puedo compadre que el frío de Pao me congeló Y los tiesos que dicen, dicen que ahora él se parece al caVil Acuérdate de Pao, la dejé por creerme mucho y ahora el silencio me calla Míralo como camina Ya no camina se arrastra buscando lo que un día tiró Sube la sección de metales La sequía lo agarró El orgullo lo mató Y aunque el barrio de Pastrulo lo vio arriba Hoy el beso se le perdió La sequía lo agarró El orgullo lo mató Y aunque el barrio de Pastrulo lo vio arriba Hoy el beso se le perdió Cierre No te creas dueño de la jugada Porque el que suelta el oro se queda con nada Él está en sequía, pero espera leído