Yo me quería casar a la orilla del río Y me quería poner ese blanco vestido Qué madrecita se puso Aquel su día divino de amor, de amor Yo te esperaba paciente limpiando la vereda Y sacudía los santos a mi santa manera Quitándoles polvareda De los días de espera por ti, por ti ¡Ay del hombre que no ama suficiente para ser feliz! Una espina atragantada en la garganta es este dolor ¿Quién te dijo que el que engaña tiene un corazón para seguir? El camino es de los hombres valerosos que tienen honor, honor Se desató la tormenta, fue tan larga la espera Y se nublaron los cielos, fue tan hondo mi grito De ver caer al vacío las promesas que hicimos ayer, ayer Un caminito de flores y el olor a madera Atesoré en mi recuerdo los momentos más lindos Pero seguir el camino me dispuse tan pronto volví de ti ¡Ay del hombre que envenena el agua que después ha de beber! Una espina atragantada en la garganta es este dolor ¿Quién te dijo que el que engaña tiene un corazón para seguir? El camino es de los hombres valerosos que tienen honor, sin ti Sin ti y cantando me voy de aquí Mi bien, y cantando me voy ¡Ay, ay, ay! Mi corazón se lastimó Y cantando me voy de aquí, mi bien Y cantando me voy por los caminos que jamás he de volver Porque cuando uno ama no hiere a su querer Y este cariño que te di no volvió a mí Sin ti, sin ti, yo cantando me fui Sin ti y cantando me voy de aquí, mi bien, y cantando me voy ¡Ay, ay, ay! Mi corazón se lastimó Y cantando me voy de aquí, mi bien Y cantando me fui