Tú sabes, mi niña, que lo que tú me pida' Yo te como en el cuarto, bien maniaco, a mordida' Cuando te conocí, quité esa faldita Adida' Te mentí ese día, a la verga, que esto sería de por vida (it's Wicked Outside) Hay paro con gobierno mexicano y gabacho Ya me tocó tronar patrullas de polis guachos 'Tamos en descanso, con el perico, me enracho Combino con pastillas y un M, bien borracho Sacamos los metros, fusiles y cortos Ya dijo el 02 que van dos sicarios en motos Entonces, bien copiado, ya llego a la oficina Porque, a mi radio, la pila ya se le termina De un vergazo, de conectes como la Irma Serrano Presidentes, la maña, El Papa en el Vaticano Fotos con las caras buscadas en la Interpol Con la familia Slim en el pádel y en el golf Sin escoltas, porque la bola llama atención Pero hay cortas que tengo dentro del pantalón Manejo más de cien carros y no soy valet parking Tengo de colección 1/1 de Aston Martin Tú sabes, mi niña, que lo que tú me pida' Yo te como en el cuarto, bien maniaco, a mordida' Cuando te conocí, quité esa faldita Adida' Te mentí ese día, a la verga, que esto sería de por vida Una Mansory plateada que combina el reloj Oro blanco en la cacha de la Glock, wow En el garage, ahora tengo más de diez carritos En la calle, me dicen el boss ¿Qué pasó? Tengo talibanes que por mí no fallan una Toda tu gente sigue pasando hambruna Como jeque en el Tourbillon Millones de esterlinas, tengo en el cantón Y ahora nos verán gritando: Allahu akbar Con las de cara de sincho y una para rematar Coludido con los malos que, de buenos, tienen cara Los que, al sordón, gobiernan la República Mexicana Antros y restaurantes ya son clandestinos Afuera me cuidan unos palestinos Yo me paso y fumo mota con Scream La psilocibina mágica me activó Qué Royal Palace, si ya te la you know Pues ya que le empariente, dieciocho, pero veinte Pues si ya te la Cypress Hill, me acabo de forjar otro misil Y terminé de fiesta con un jefe israelí Simón, ¿qué pues? Una maleta de verdes al mes Salí otra vez, mijo, si ya te la sabes Con Casablanca adentro de la Casa Blanca El dinero jamás se estanca, mi joyas de la Tutanka Tú sabes, mi niña, que lo que tú me pida' Yo te como en el cuarto, bien maniaco, a mordida' Cuando te conocí, quité esa faldita Adida' Te mentí ese día, a la verga, que esto sería de por vida Y ahora nos verán gritando: Allahu akbar Con las de cara de sincho y una para rematar Coludido con los malos que, de buenos, tienen cara Los que, al sordón, gobiernan la República Mexicana