Tu risa es un diagnóstico certero De todo lo que en mí está mal Y en el anfiteatro de tus ojos Mi corazón disecciona su propio final Aprendo de memoria cada arteria y cada verso Sabiendo que otro es dueño de su latir profundo Yo, solo un estudiante de tu luz Aprendiz de un cuerpo que jamás podré curar Hablo de patologías y de signos Pero el único síntoma que no logro descifrar Es este temblor que me recorre Cuando explicas el caos con sublime quietud Y entonces, yo, con un chiste torpe y un verso a medias Invento una medicina solo para verte reír Por un instante, el mundo no duele Y el pronóstico de tu amor ajeno se desvanece Es una cirugía sin anestesia Amar la geometría de tu alma en la distancia Ser el payaso de urgencias que calma tu tormenta Mientras otro tiene la llave de tu cama desierta Somos libros de texto abiertos en la misma página Pero la historia que cuentan es distinta y me aleja Tus ojos, dos estanques de anatomía pura Donde me pierdo buscando mi reflejo Y encuentro, en cambio, la huella de otro hombre Un residente permanente en tu piel Yo solo soy el eco de una risa en el pasillo El alivio momentáneo que el viento se llevó El que conoce el nombre de todas tus estrellas Pero vive condenado a orbitar en tu olvido