Placeres efímeros seducen Al ser humano El pecado viste en oro Y atrae con su canto profano La tentación lo engaña Con sed de agua maldita Veneno de poder insaciable Con lujuria que insita El hombre perdido en gula Se inclina Al castigo mortal Su corazón llora y Muere en deseo carnal Sus ojos codician poder Que nunca sacia Claman con ira romper Cadenas de desgracia Los deseos ciegan su destino Nacimos perdidos Condenados bajo pecado Hijos del pecado (ah) Herederos de condena eterna Buscan redención en su lucha interna Sumergidos en vanidad La razón se olvida Esclavos de deseos Espíritus sin vida Combaten con su sombra Prisioneros de sus actos Gritan sus penas Se lamentan Hijos del pecado (ah) Herederos de condena eterna Buscan redención en su lucha interna Sumergidos en vanidad La razón se olvida Esclavos de deseos Espíritus sin vida En su corazón la llama Aún no se apaga En medio del caos La esperanza aguarda La soberbia eleva su ego al cielo Pero un rayo de luz sostiene su anhelo Engañados por pereza y codicia Olvidan castigo divino La humanidad arde en caos Por vivir en pecado Querrán ser salvos Y hallar libertad terrenal Más sus actos malditos Jamás dejarán de pesar Su destino está escrito Por sus actos pagarán Sus obras serán juzgada En el Reino celestial Oídos sordos a la voz, de la verdad Sus pasos y orgullo Conducen A un destino de oscuridad Hijos del pecado (ah) Herederos de condena eterna Buscan redención en su lucha interna Sumergidos en vanidad La razón se olvida Esclavos de deseos Espíritus sin vida Combaten con su sombra Prisioneros de sus actos Gritan sus penas Se lamentan Hijos del pecado (ah) Herederos de condena eterna Buscan redención en su lucha interna Sumergidos en vanidad La razón se olvida Esclavos de deseos Espíritus sin vida En su corazón la llama Aún no se apaga En medio del caos La esperanza aguarda Y cuando caigan la esperanza Del hombre Cuando su ambición y envidia Se escriba con sangre No quedará reino, no quedará voz Solo el juicio eterno De un Dios