El Unitario de San Miguel

Agustin Magaldi

    Continúa después del anuncio

    En la epopeya más romanesca
    Del año horrendo '40 aquel
    Cuando Lavalle tomó su lanza
    Contra el odiado tirano cruel

    Un noble gaucho de la parroquia
    De abanderado se fue con él
    Y en los combates fue el más valiente
    El unitario de San Miguel

    Y allá en Suipacha, cerca de Cuyo
    En la ventana más colonial
    Había una niña de ojos azules
    Como un ensueño primaveral
    Entre el perfume de las mosquetas
    La dulce diosma y del clavel
    Ella escuchaba las tiernas cuitas
    Del unitario de San Miguel

    Continúa después del anuncio

    Adiós, mi amada esperanza de payador unitario
    Hoy mi afán de visionario me aleja de tu vergel
    Cuando vuelva a Buenos Aires con Juan Manuel abatido
    Te haré con palmas un nido, aquí mismo en San Miguel

    Volvió Lavalle con sus legiones al patrio seno de la ciudad
    Cruzan las calles los escuadrones al son de marcha de libertad
    Pero no vuelve el abanderado; ni en la bandera se ve el laurel
    Cayó en Cerrito, gloriosamente, el unitario de San Miguel

    Y ahora las diosmas de las ventanas de la casita tan colonial
    Ya no perfuman más los suspiros de la pareja sentimental
    La hermosa niña de ojos azules llora su angustia junto al clavel
    La heróica muerte de su trovero, el unitario de San Miguel

    Con lágrimas de congojas en las noches unitarias
    Cuando eleves tus plegarias por la memoria de él
    Por el trovero caído, pedile a Dios condolida
    Que cauterice la herida que está abierta en San Miguel

    Información de la canción

    Composición: Manuel Martins

    ¿Los datos están equivocados?

    Enviar revisión