Continúa después del anuncio

    Siempre esta tortura
    que me apura,
    y el dolor tremendo
    que llevo en mí.
    Soledad del alma en la aventura
    de nunca haber llegado,
    de vivir partiendo...
    Rumbos que perdí..
    Nombres que no están,
    cosas que se van
    muriendo...
    Con este presentir
    de rumbo incierto,
    sin saber sobre qué puerto
    quiero morir...

    Porque ya sé que es en vano todo.
    Que mi tortura es como un negro lodo
    que mancha toda la ilusión,
    que niega toda la razón,
    que me condena sin perdón
    a la partida...
    Y sé que en ello se me va la vida,
    que está sangrando mi alma por la herida,
    que no tengo esperanza ni consuelo,
    y está de duelo
    mi corazón...

    Continúa después del anuncio

    Tuve cien amores, y en olvidos
    castigó mi mano
    jamás feliz...
    Maldición de andar por los caminos
    detrás de algún arcano
    ventanal lejano...
    Siempre un malecón...
    Siempre algún andén...
    Siempre un viejo tren
    que espera...
    Tortura de llevar una quimera,
    que es locura,
    que es hoguera,
    que es maldición...

    Información de la canción

    Composición:

    ¿Los datos están equivocados?

    Enviar revisión