Apología tanguera

Enrique Cadícamo

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    Tango rante, tu emoción
    es el alma del suburbio,
    para vos, el verso turbio
    de mi parda inspiración,
    te lucís con tu pintón
    y en cualquier baile orillero
    sos un símbolo canero
    que entra taconeando fuerte,
    sos la risa, y sos la muerte,
    vestida de Milonguero.

    Sos entre el camandulaje
    un cacho de mala suerte,
    sos el barbijo de muerte
    que rubrica el sabalaje.
    Sos el alma del chusmaje
    metida en un bandoneón,
    sos la furca, la traición,
    el piropo y el chamuyo,
    y sos una flor de yuyo
    que perfuma el corazón.

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    Sos el lamento tristón
    que amarrocando sentidos,
    te metés por los oídos
    y escarbás el corazón.
    Sos el réquiem compadrón,
    el que gimió allá en París,
    con tu canyengue, ¿me oís?
    Vos fuiste el fiero remache
    que hizo temblar al apache
    y llorar a las Mimís.

    Tango lindo que se estira
    en un bandola atorrante
    y que sale agonizante
    mientras se baila y se aspira.
    ¡Tango' Sos como un tira
    de prepotencia y de mal,
    sos lágrima y delantal,
    sos farolito de esquina
    y sos tristeza de mina
    que se clava en un puñal.

    Información de la canción

    Composición: Enrique Cadícamo

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