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    En una esquina
    un escrito rezaba así:
    "El último que salga, que apague la luz,
    que no pueda nadie mirar, donde está,
    la ciudad de que le hablamos".
    Entre las ruínas
    un viejo se queda allí;
    con su gran dolor, sin una lágrima más,
    porque ya las ha llorado
    en su corazón ahogado.
    "Yo de aquí no puedo irme",
    nos decía, "pues mis pies están
    cansados y, además,
    esta tierra es nuestra tierra, mírala.
    El cerezo lo he plantado con mis manos
    y en un mes, o dos , florecerá;
    como un signo de esperanza renacerá".
    Y, al seguir el paso de mil huellas,
    se me encoge el corazón porque
    no puedo ver como se marchan
    tantos amigos, tantos testigos
    que callarán.
    Hasta las aves, cuando amanezca,
    alzando el vuelo emigrarán;
    lejos de esta mala suerte,
    de este invierno, de esta muerte
    que otro frío nos traerá.
    Como se marchan todas las cosas,
    las bellas esposas, como se marcharán...
    hacia dónde ¿quién sabrá?,
    ¿qué caminos andarán? antes de poder parar.
    Y sobre el muro
    queda escrito aquello que dice así:
    "El último que salga que apague la luz
    y, que nunca mire a sus espaldas;
    que camine hasta encontrar
    otro tiempo, otra esperanza
    por la humanidad"
    En una esquina.

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    Información de la canción

    Composición: Caratese, Piero Cassano y Soleman

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