La Bicicleta Blanca

Horacio Ferrer

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    Lo viste. Seguro que vos también, alguna vez, lo viste
    Te hablo de ese eterno ciclista solo, tan solo, que repecha las calles por la noche
    Usa las botamangas del pantalón bien metidas en las medias
    Y una boina calzada hasta las orejas, ¿te fijaste?
    Nadie sabe, de dónde cuernos viene
    Jamás se le conoce a dónde diablos va
    De todos modos, si lo vieras pasar, miralo con mucho amor
    Puede que sea, otra vez

    El flaco que tenía la bicicleta blanca
    Silbando una polkita cruzaba la ciudad
    Sus ruedas, daban pena: Tan chicas y cuadradas
    ¡Que el pobre se enredaba la barba en el pedal!

    Llevaba, de manubrio, los cuernos de una cabra
    Atrás, en un carrito, cargaba un pez y un pan
    Jadeando a lo pichicho, trepaba las barrancas
    Y él mismo se animaba, gritando al pedalear

    ¡Dale, Dios! ¡Dale, Dios!
    ¡Meté, flaquito corazón!
    Vos sabés que ganar
    No está en llegar sino en seguir

    Todos, mientras tanto, en las veredas
    Revolcándonos de risa
    ¡Lo aplaudimos a morir!
    Y él, con unos ojos de novela
    Saludaba, agradecía
    Y volvía a repetir

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    ¡Dale, Dios! ¡Dale, Dios!
    ¡Dale con todo, dale, Dios!

    Pero cierta noche, su horrible bicicleta con acoplado entró a sembrar una enorme cola fosforescente. ¡Increíble!: Los pungas devolvían las billeteras en los colectivos, los poderosos terminaban con el hambre, los ovnis nos revelaban el misterio de la paz, el intendente, en persona, rellenaba los pozos de las calles, y hasta yo, pibe, yo que soy las penas, lloré de alegría bailando bajo esa luz la polka del ciclista

    Después, no sé, ¡te juro!, por qué siniestra rabia
    No sé por qué lo hicimos ¡lo hicimos sin querer!
    Al flaco, ¡pobre flaco!, de asalto y por la espalda
    Su bicicleta blanca le entramos a romper

    Le dimos como en bolsa, sin asco, duro, en grande
    La hicimos mil pedazos Y, al fin, yo vi que él
    Mordiéndose la barba, gritó: ¡Qué yo los salve!
    Miró su bicicleta, sonrió, se fue de a pie

    (Mi viejo flaco nuestro que andabas en la tierra: ¿Cómo no te diste cuenta que no somos ángeles, sino hombres y mujeres?)

    Flaco
    No te pongas triste
    Todo no fue inútil
    No pierdas la fe
    En un cometa con pedales
    ¡Dale, que te dale!
    Yo sé que has de volver

    Flaco
    No te pongas triste
    Todo no fue inútil
    No pierdas la fe
    En un cometa con pedales
    ¡Dale, que te dale!
    Yo sé que has de volver

    Información de la canción

    Composición: Horacio Ferrer y Astor Piazzolla

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