Buenas Tardes, Don Tomás

Javier

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    Buenas tardes, Don Tomás, aunque eran las diez del madrugar
    Con su paso de domingo, aunque sea lunes sin pan
    Con su sombrero ladeado y su formalidad al saludar
    Nos regala su gesto amable, de quien como hoy casi nadie da
    Como si en cada buenas tardes bendijera la ciudad

    Y aunque no sepamos dónde está
    Don Tomás nos conoce
    Le basta un solo saludo para hacernos sentir hogar
    Que al cruzar la calle el mundo dejara de pesar
    Ay, Don Tomás, qué poco pide y cuánto da

    Una bella tarde coincidimos en el bar
    Entre humos y vasos sin lavar
    Le comenté casi al paso: ¿Ya pensaste en qué le vas a regalar?
    Y él bajó la mirada como quien no quiere contestar
    No tengo un peso encima, murmuró queriendo esquivar
    Y yo, sin apuro, solté: Pero el brindis no lo dejaste de pagar
    Que es un regalo para quien no te deja de amar

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    Y aunque no sepamos dónde está
    Don Tomás nos conoce
    Le basta un solo saludo para hacernos sentir hogar
    Que al cruzar la calle el mundo dejara de pesar
    Ay, Don Tomás, qué poco pide y cuánto da

    Desde entonces Don Tomás sigue igual por el portal
    Pero su buenas tardes suena un poco más a ritual
    Es en su saludo, por más noble y cabal
    Donde uno percibe que hay algo que le pesa de verdad

    Mi saludo siempre está con respeto y con paz
    Porque todos somos un poco Don Tomás

    Información de la canción

    Composición: Javier López Olmos

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