Continúa después del anuncio

    Por farrearlo lo llamaban
    de sobrenombre Cacholo,
    y la sonrisa del colo
    los desafiaba.
    Tuvo Cacholo su historia
    donde probó al malevaje
    que era un hombre de coraje
    cuando tuvo a raya a más de diez.

    En el hecho aquel de la veintitrés
    tuvo un atroz revés,
    cuando a la mujer de aquel cafetín
    piantó pa' su bulín,
    sin sospechar que en la trampa cayó
    lo mismo que un chavó
    conociendo entonces, para su mal,
    la Prisión Nacional.

    Continúa después del anuncio

    Los añares que en la cana
    pasó, por su desventura,
    comenzaron su locura
    en una mañana.
    Amurado por la suerte,
    va Cacholo por la vida,
    como alma en pena, perdida,
    campaneando, quizá, una ilusión.

    Su sonrisa es una mueca cruel
    amarga como la hiel.
    Su mirada torva y sin color
    resabio de un dolor;
    cuando el rebosar de un corazón
    igual que un borbotón
    parece que quiere desalojar
    la pena de llorar.

    Información de la canción

    Composición:

    ¿Los datos están equivocados?

    Enviar revisión