El Gaucho

Pedro Aznar

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    Hijo de algún confín de la llanura
    Abierta, elemental, casi secreta,
    Tiraba el firme lazo que sujeta
    Al firme toro de cerviz oscura.

    Se batió con el indio y con el godo,
    Murió en reyertas de baraja y taba;
    Dio su vida a la patria, que ignoraba,
    Y así perdiendo, fue perdiendo todo.

    Hoy es polvo de tiempo y de planeta;
    Nombres no quedan, pero el nombre dura.
    Fue tantos otros y hoy es una quieta
    Pieza que mueve la literatura.

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    Fue el matrero, el sargento y la partida.
    Fue el que cruzó la heroica cordillera.
    Fue soldado de Urquiza o de Rivera,
    Lo mismo da. Fue el que mató a Laprida.

    Dios le quedaba lejos. Profesaron
    La antigua fe del hierro y del coraje,
    Que no consiente súplicas ni gaje.
    Por esa fe murieron y mataron.

    En los azares de la montonera
    Murió por el color de una divisa;
    Fue el que no pidió nada, ni siquiera
    La gloria, que es estrépito y ceniza.

    Fue el hombre gris que, oscuro en la pausada
    Penumbra del galpón, sueña y matea,
    Mientras en el oriente ya clarea
    La luz de la desierta madrugada.

    Nunca dijo: soy gaucho. Fue su suerte
    No imaginar la suerte de los otros.
    No menos ignorante que nosotros,
    No menos solitario, entró en la muerte.

    Información de la canción

    Composición: Pedro Aznar

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