El mar de sangre

Pier

    Continúa después del anuncio

    Las polleras condimentan la derrota
    tan ingenuas con la gracia del amor
    toca fondo la pereza del maldito picaflor.
    La llave al paraíso brilla por su ausencia
    divanes acaramelados abrazan su soledad
    a la luz del mar de sangre resignado por el hambre.
    Va luchando con patente de potente
    saltarín y escurridizo, el mimado capitán
    como va desenfrenado el torito malcriado.
    El talento y el mar de sangre lo cuestionarán
    sus locuras inmaduras no razonarán
    sabe todo, sabe nada, y se queda sin carnada.
    Su cara desfigurada lava con paciencia
    a la luz del mar de sangre nace su conciencia

    Continúa después del anuncio
    Información de la canción

    Composición: Agustín Cerezo y Ramiro Cerezo

    ¿Los datos están equivocados?

    Enviar revisión