Un remordimiento

Reinaldo Yiso

    Continúa después del anuncio

    Tu voz me sigue sin cesar,
    se clava como espina,
    me hiere, me lastima,
    me mata sin matar...
    Tu voz, siempre tu voz,
    cual pálido fantoche,
    me sigue por las noches
    y ya no puedo más...
    Tu voz, que ayer fuera cristal,
    es un remordimiento
    que mata sin matar.

    Dejé en la flor de tus labios
    un vendaval de zarzas y de ortigas.
    Te di un rosario de agravios
    y te cubrí de mentiras.
    ¡Piedad, piedad por tanto daño!
    Gritó tu voz, desesperada.
    Hoy esa voz, en mi clavada,
    es una ronda infernal.

    Continúa después del anuncio

    Recién, después que te perdí,
    al verme tan vencido,
    tan triste, tan vacío,
    de pronto comprendí
    que fuiste todo amor,
    lo que jamás se olvida,
    que estabas en mi vida
    eterna como el sol.
    Tal vez me puedas perdonar
    y borres esta angustia
    que mata sin matar.

    Información de la canción

    Composición:

    ¿Los datos están equivocados?

    Enviar revisión

    Canciones relacionadas