Penúltimo Trago

Santy Pérez

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    Perfilo dos horas al día mi breve autobiografía
    Como si esto fuera un trama que hay en la pantalla
    La muerte de una primavera
    Un hombre solo en la frontera y enfrente de él una muralla

    Disfruto de mi propia pena, se me atraganta la cena
    Porque mi apetito es un pozo de sin sabores
    De no saber qué necesito, de prender fuego a lo escrito
    Y avivarlo con los licores con que me excito y me marchito
    Con menos dignidad que las flores

    Qué difícil resulta no encontrar en el espejo
    Más que sombras que te insultan y te hacen sentir más viejo
    Qué difícil se me hace contemplar que pasa el tiempo
    Yo que era un kamikaze sólo como pasatiempo
    Y ahora vivo en el desguace dónde desarman los cuentos

    Escribo por no llorar lo que nadie va a escuchar
    Lay sirvo otro vaso, y hablo con mi alter-ego
    Y le comento mis fracasos, pero él tampoco me hace caso
    Se regocija con mis ruegos

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    Recorro la habitación persiguiendo una canción
    Que me de consuelo, que atraiga el Sol por mi ventana
    Que le ponga color al duelo o al menos sirva de pañuelo
    Para aliviar está desgana, en mi desvelo
    Y me alce al vuelo, sin estrellarme con la persiana

    Y se pasan las horas y sigo mordiendo el techo
    Las heridas que me lloran sangran dentro de mi pecho
    Y mi mente tan cabrona me ha borrado de tus fotos
    Y es que algo no funciona, todo roto, todo roto
    Tu silencio me arrincona y me hace volver más loco

    Y al final es la televisión quién alienta mi atención
    En segundo plano, y una bomba en un aeropuerto
    Y un banco desahucia a un anciano y un concejal
    Llega a sus manos y el niño que fui creció muerto

    Y el final se resume siempre con la misma historia
    En que todo se consume a las puertas de la gloria
    No distingo la canción de la alegría y de la de pena
    La euforia y la depresión son sólo un cambio de escena
    Con un fallo en el guión

    Y se pasan las horas y sigo mordiendo el techo
    Las heridas que me lloran sangran dentro de mi pecho
    Y mi mente tan cabrona me ha borrado de tus fotos
    Y es que algo no funciona, todo roto, todo roto
    Y el silencio no perdona

    Qué difícil resulta no encontrar en el espejo
    Más que sombras que me insultan y te hacen sentir más viejo
    Qué difícil se te hace contemplar que pasa el tiempo
    Yo que era un kamikaze sólo como pasatiempo
    Y ahora vivo en el desguace

    Y es que estoy perdiendo el jucio y han matado a mi abogado
    No sé si es por tanto vicio por vivir anestesiado
    Ahora todo es tan distinto, ni me enciendo ni me apago
    Pero apunta un vino tinto en la cuenta de Santiago
    Porque si al final me rindo, quiero un penúltimo trago

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