Continúa después del anuncio

La sala nos espera
con ademán triunfante
para estrenar y aplaudir
el baile de la sangre.

Acuden las estrellas,
la prensa y los glaciales,
felices de compartir
el brindis de la sangre.

Continúa después del anuncio

Velándonos, silbándonos
hay coro de carámbanos.
Rondándonos, cercándonos
para inmovilizarnos.

No voy, no vas
al juego del disfraz,
corista tú y amor de este arlequín
romántico -al menos hasta el fin-,
imposmodernizable.

La corte nos espera
a derramar la sangre,
pero no vamos a ir
a tan odioso baile.

Información de la canción

Composición: Silvio Rodríguez Domínguez

¿Los datos están equivocados?

Enviar revisión