LA SOLEDAD QUE ELEGÍ
TIBANA
Mi soledad no es un hueco ni una herida
Es un cuarto que amueblé con lo que quiero
Hay libros y hay silencio y hay mi vida
Y no hay nadie que me quite lo primero
Enciendo mi lumbre sola sin espera
Pongo la música que nadie discutía
Duermo en el centro, ocupo la ladera
Completa de una cama que es solo mía
No me preguntes si no me hace falta
No me mires con esa pena que no pido
Mi soledad no es una voz que falta
Es la voz que por fin se ha entendido
La soledad que elegí tiene ventanas abiertas
No tiene cerrojos ni tiene queja ni tiene lamento
La soledad que elegí tiene puertas
Que abro yo, cuando quiero, y desde dentro
Es mía esta quietud, es mío este espacio
Es mía la Luna que entra sin permiso
La soledad que elegí no es un fracaso
Es el único amor que no ha tenido precio
La Luna es mi única visita fija
Llega sin avisar y se queda un momento
No me pide nada, no me contradice
Y se va sin romper el silencio
La soledad que elegí tiene ventanas abiertas
No tiene cerrojos ni tiene queja ni tiene lamento
La soledad que elegí tiene puertas
Que abro yo, cuando quiero, y desde dentro
Es mía esta quietud, es mío este espacio
Es mía la Luna que entra sin permiso
La soledad que elegí no es un fracaso
Es el único amor que no ha tenido precio
No estoy sola
Estoy conmigo
Y eso, después de tanto tiempo
Es lo mejor que me ha pasado
La soledad que elegí tiene ventanas abiertas
Y yo las abro al amanecer sin que nadie espere
La soledad que elegí, la más cierta –
Es la que me enseñó a quererme