Cuando mi madre moría
Estos consejos me daba
Estando ella en su agonía
De este modo a mí me hablaba
Pobrecita madre mía
Qué bien que me aconsejaba
Hijo querido del alma
Muy pronto voy a dejarte
Procura muy bien portarte
No te hagas aborrecer
Que todos te han de querer
Y hasta podrán ayudarte
Y si sales a rodar
Para ganarte la vida
No tomes nunca bebida
Yo sé bien por qué te digo
El hombre estando borracho
No respeta ni al amigo
Si logras hacer fortuna
No te vuelvas pretencioso
Sé bueno y generoso
Para todos tus amigos
Que el hombre que es pretencioso
Será siempre aborrecido
Y si ves una pelea
Procura de retirarte
No se ocurra de mezclarte
Como un buen mediador
El hombre es crucificado
Si se mete al redentor
Y si te piensas casar
Búscate la compañera
Que sea honrada y sincera
No te fijes en riquezas
Que cuando la china es buena
No se siente la pobreza
Hijo querido del alma
Estos consejos te deja
Esta pobrecita vieja
Que está próxima a morir
Lo que más le hace sufrir
Es la orfandad que te deja