Eterna la voz amada que en la brisa del viento te puedo escuchar
Camuflada entre las hojas secas que el tiempo dejo secar
Entre las sombras del bosque, que secretos encontrar
Que de este mundo, juntos hicimos este cantar
Con sus tardes, en brillos de oro, en su pelo sus reflejos
La brisa del aire, el rastro del cantar
De aquel sueño escondido, tu sonrisa mi lugar
Donde los sueños se hacen realidad
Amaneciendo con tu cantar, escucho tu voz eterna
Que el alma en su danza, camina al altar
Entre ríos y mares, ella mi caminar
Con sus pasos firmes, promesas del más allá
Dejándonos llevar por este cantar
Que el tiempo es testigo, de aquellas promesas grabadas en el altar
Desnudos en alma y nuestras miradas cómplices al desear
Descalzos caminamos hasta llegar al final
Tu voz amada, eterna, que se enreda en la brisa
Un encuentro que permanece entre las hojas caídas
Suspiros, que el tiempo olvidó guardar
Y mientras el bosque, nuestro hogar, nuestro cantar
En sus tardes doradas que abrazan en silencio
En tu voz que se esconde en el viento
Es la danza de dos almas amadas y entregadas
Al abismo del sentimiento
Quizás fuimos niños, quizás fuimos sueños
Quizás nunca fuimos, todo lo que soñamos
Pero en esta canción de sueños y suspiros
Fuimos todo aquello que deseamos
Y si el viento deja de soplar, y regrese, aquí volveremos
Como almas que danzan en un mismo sentimiento
Del aquel bosque que aun guarda su magia
Y en ella, aun seguimos latiendo