Hoy me enseñaste a sentir
Lo que nadie supo escribir
De aquellas palabras que no nacen de mí
Dejando sus huellas en un camino sutil
Para escribir que algo pasó, en ti
Entre líneas de lo que no supimos decir
Te busqué sin buscarte, te nombré sin pensarte
Te escribí, deteniéndome al borde del papel
Esperando que la vida lo dejara caer
Entre líneas te quedaste, con olor a ropa tendida
Con el Sol que dibuja su sombra roída
Dibujando en la tarde la calma de tu partida
Sin ser promesa, sin ser despedida
De aquel murmullo que no se olvida
Una calma inesperada
Que vuelve de vez en cuando
De aquel quien no dice nada
Te escondiste tras el último rayo de Sol
Sin pedir permiso, sin romper el silencio
Dejando que el recuerdo se pose, sin quedarse quieto
No hicimos una historia soñada, ni versos de vitrinas
Pero fuiste aquellos sueños, en mis prosas dormidas
Hoy al pasear me acordé de ti
Al recordar el aroma de aquel café
De aquel instante, al cual fotografié
Sin dolor, sin llamadas
Los pequeños detalles que aún, no se van
Entre recuerdos y sin palabras
Entre que aún habitas, entre líneas de este amor
No buscamos explicarnos, ni disfrazarnos
Como aquellos versos sin firmar
De lo que nadie se atrevió a descifrar
Dejando en el viento
Lo que no hizo falta sellar