Tu voz recorre en mí, entre mis venas
Como el vino tinto, que fluye entre cuerdas
Soy profunda y serena, deslizándome entre las grietas
Encontrándote en mí, sintiendo el fluir
Del respiro lento, que me detengo en tu esencia
Y en tu abrazo, todo empieza a surgir
He encontrado una tierra, donde el amor
Y el tiempo se detiene, solo admirarte, decirte que te quiere
Que en tus labios en calma, marca el día de su primera mirada
No hay cielo más claro, que tus ojos cuando le abrazas
Caminamos por senderos, los que dibuja el alma
En cada paso lento
Camino a tu lado, incluso en silencio
Compartiendo ese deseo más profundo escondido en el tiempo
El espacio compartido se convierte en templo
Donde cada rincón de mi deseo más profundo
Te encuentro
Solo bastan las miradas largas profundas
Para entender, que nuestras miradas se han unido
Fundidas en un amor de presencia, de certeza
Creando nuestra historia escrita sobre la maleza
Para que cada destino que marcamos, no conozca el olvido
Y si algún día el tiempo decide caer en el olvido
No habrá voces que derrumbe lo que hemos construido
Porque lo nuestro es fuego que no quema
Que solamente nos ilumina el camino
De una decisión que se renueva en cada mirada
En cada roce, para sentirme amada
Quédate, pero no como una promesa
Sino como mis días y noches, compartiendo contigo
Porque allí, donde el amor no se oculta ni se disfraza
Es donde tú y yo, sabemos donde se encuentra la tierra amada