No levantes la voz, ya no hace falta
Tus palabras se rompen en el suelo
Ya entendí que esto no tiene vuelta
Y que el amor, no vive del duelo
No me pidas perdón tan de prisa
Ni llores por lo que no cuidaste
Las promesas se las llevó el eco
Y lo que fuimos, ya lo dejaste
El daño ya está hecho
Ya no hay nada que salve el derecho
Se rompió lo que era eterno
Y el invierno se quedó en mi pecho
Te amé, y no me arrepiento
Pero amar no siempre basta
Tú llegaste, heriste y partiste
Como el viento, sin dar la cara
No hay más qué decir
No hay nada que remiendo
Haz tu vida, ve en silencio
Porque el daño, ya está hecho