Barrio tranquilo de mi ayer
Cómo un triste atardecer
A tu esquina vuelvo viejo
Vuelvo más viejo
La vida me ha cambiado
Y en mi cabeza
Hilos de plata, me ha dejado
Yo fui viajero del dolor
Y en mi afán de soñador
Comprendí mi mal de vida
Y cada beso lo borré, con una copa
Las mujeres siempre son
Las que matan, la ilusión
Vuelvo vencido
A la casita de mis viejos
Cada cosa es un recuerdo
Que se agita, en mi memoria
Los veinte abriles
Me llevaron lejos
Locura juveniles
La falta de consejos
Hay en la casa
Un hondo y cruel
Silencio uranio
Que al golpear como un extraño
Me recibe el viejo criado
Habré cambiado, totalmente
Que el anciano, por la voz
Tan solo me reconoció
Pobre viejita, la encontré
Enfermita, yo le hablé
Y miró con unos ojos
Con esos ojos
Nublados por el llanto
Cómo diciéndome
¿Por qué tardaste tanto?
Ya nunca más he de partir
Y a tu lado he de sentir
El calor de tus caricias
Solo una madre
Nos perdona, en esta vida
Es la única verdad
Es mentira lo demás