Nadie puede darte, más ternura
Nadie, nadie nunca, más que yo
Porque estoy firmemente convencido
Que todo es, un cielo para los dos
Gracias mi estrellita, muchas gracias
Por haberme dado tu querer
Tu querer, tan grandioso y tan sublime
Que llevo en lo más profundo de mi ser
No hay ni un día ni una noche
Que me quede sin decirme
Que feliz estoy viviendo
Con pureza embriagador
Madrecita santa
Te idólatra
Te bendice
Al saber que su hijo bueno
Encontró
Su verdadero amor