Cuanto más gritas
Menos te escuchan
Cuanto más das
Menos te abrazan
He aprendido que los gigantes
También duelen al marcharse
Y que a veces lo más hermoso
Es lo que no pretende quedarse
Yo quiero lo que no pesa
Un café sin promesa
Una risa sin herida
Una mirada sin respuesta
Yo quiero lo que no deja huella
Pero acaricia mientras pasa
Lo simple, lo que no exige
Lo que se va
Y aún así te abraza
Cuanto más llenas la casa
Más vacía se siente
Cuanto más años se suman
Menos ligereza en la mente
Y yo no quiero vivir corriendo
Ni morir por aparentar
Quiero quedarme en lo pequeño
Donde el alma pueda respirar
No necesito promesas grandes
Solo verdad aunque sea breve
Un te quiero sin altar
Pero con todas las ganas
Dame lo que no duele
Lo que no se lleva el viento
Lo que no firma papeles
Pero te deja por dentro
Una paz que no se nota
Pero te salva igual