Una vez un pou que estaba cantando, y bailando
Lo levantó la chota, porque era un wey de barrio
La extorsión duró más de siete pinches minutos
Le quitaron la visa, y su crédito ipotecario
Pobre pou, el no pensó que en México era así
Debió pensar dos veces en mejor irse a Madrid
La corrupción y violencia, lo hizo alejarse
Pero en este país, no hay de otra más que engancharse
Se convirtió en sicario y mataba inocentes
Desde ese entonces, ahora Pou, es el más comandante
Del cartel de los pousitos, ahora es el jefe
Respeten a Don Pou o les toca plomo en la frente