Ojalá no viera lo que veo
Ojalá no supiera lo que sé
La verdad es un veneno lento
Una herida que nunca dejé de abrir
Miran con sonrisas, almas en calma
Ajenos al peso que quiebra mi espalda
Dime, ¿quién es el tonto aquí?
El que ignora o el que sufre por existir
Dame un poco de esa fe ciega
Arráncame los ojos si es que ayuda a olvidar
La ignorancia es un dulce que envenena
Pero al menos no me hará llorar
Cada pensamiento es un grito ahogado
Cada duda, un filo contra mi piel
Dicen que el saber nos hace libres
Pero ¿qué es la libertad si duele también?
Los necios bailan bajo el Sol
Yo ardo en sombras sin salvación
Benditos aquellos que nunca supieron
Desdichados los que entendimos todo
Dame un poco de esa fe ciega
Arráncame los ojos si es que ayuda a olvidar
La ignorancia es un dulce que envenena
Pero al menos no me hará llorar
Mátame la mente, hazme estúpido
Déjame ser feliz por error
O enciérrame en esta jaula de ideas
Y observa cómo me pudro en dolor
Ojalá no viera lo que veo
Ojalá no supiera lo que sé
Si la tristeza es el precio del saber
Entonces prefiero nunca aprender