Salud de las manos: 5 cuidados que todo músico debe tener

¡Descubre cómo cuidar tus manos para no tener problemas durante las prácticas y estudios!

Tips · Por Cifra Club

Tener una rutina de estudio disciplinada y practicar de forma constante son hábitos comunes para cualquier instrumentista. Sin embargo, muchas veces descuidamos nuestra principal herramienta de trabajo: la salud de las manos.

Pensando en ayudarte, reunimos algunos cuidados básicos para mantener tus manos saludables y listas para tocar. ¿Vamos?

Revisa los principales cuidados para la salud de las manos

Ya seas zurdo o diestro, las manos son las responsables de traducir nuestras emociones e ideas en el instrumento.

Por eso, prevenir lesiones no se trata solo de evitar el dolor: se trata de asegurar que podrás tocar durante muchos años.

¡Acompáñanos a revisar los principales cuidados para mantener una buena salud de las manos!

1. Calienta antes de tocar

Muchos confunden el calentamiento con el estudio técnico, pero son cosas diferentes. Antes de empezar, reserva los primeros diez a veinte minutos para preparar la musculatura.

  • Calentamiento físico: empieza sin el instrumento. Abre y cierra las manos, gira las muñecas suavemente y frótate las palmas para estimular la circulación.
  • Calentamiento en el instrumento: luego, toca patrones lentos y cromatismos, sin fuerza. El objetivo aquí es “despertar” los dedos y la coordinación motora.

En días fríos, prueba sumergir las manos y los antebrazos en agua tibia antes de tocar. Esto puede ayudar a elevar la temperatura local y aumentar el flujo sanguíneo.

Pero recuerda: nunca fuerces la musculatura en frío, ya que es el camino más rápido hacia una lesión.

2. Haz pausas

Enfermedades como la LER (Lesión por Esfuerzo Repetitivo) y la distonía focal son verdaderas pesadillas para los músicos, y pueden incluso impedir tocar el instrumento.

Suelen aparecer por el exceso de repetición sin el debido descanso. Por eso, es necesario hacer pausas de manera activa.

Evita tocar por más de 60 minutos seguidos. Cada hora de práctica, haz una pausa de diez minutos. Suelta los brazos, bebe agua y relájate.

Si trabajas con computadora (escribiendo o usando el ratón) y tocas en tu tiempo libre, tu atención debe ser doble.

El esfuerzo es acumulativo, así que las pausas son obligatorias tanto en el trabajo como en la música.

3. Estírate con moderación

El estiramiento es excelente para mantener la flexibilidad de los brazos, antebrazos, cuello y dedos. También mejora la comodidad ergonómica y la soltura.

Sin embargo, el estiramiento debe ser suave y sin exageraciones. Tirar de los dedos con demasiada fuerza o intentar ir más allá de tu límite natural puede causar distensiones.

4. Controla la tensión

Uno de los mayores errores, sobre todo de los que buscan velocidad, es la tensión del cuerpo.

Físicamente, el mejor rendimiento ocurre cuando se mantiene la mayor relajación posible. Crea el hábito de autoevaluarte:

  • ¿Te diste cuenta de que apretaste la mandíbula?
  • ¿Se te subieron los hombros?
  • ¿La mano izquierda está apretando demasiado el mástil del instrumento?

Si notas tensión, detente, respira y ajusta la postura. Tocar con tensión no solo perjudica el sonido, sino que acelera el desgaste físico.

5. Detente si sientes dolor

La mano es el vínculo entre tu cerebro y el instrumento. Ignorar cualquier dolor, por pequeño que sea, puede convertirlo en una tendinitis crónica. Al sentir cualquier molestia:

  • Deja de tocar inmediatamente;
  • Descansa y aplica hielo, si es necesario;
  • Vuelve a tocar solo cuando el dolor haya desaparecido.

Si persiste, no juegues a ser médico ni intentes autodiagnosticarte. Busca a un especialista.

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Traducido y adaptado por Amana Dias Colares.

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