En las sombras de un callejón
El alma rota y sin dirección
Mil promesas que se deshicieron
Un corazón que ya no tiene voz
Camina solo, el frío lo abraza
El eco del pasado lo amenaza
Gastó su herencia en ilusiones
Perdió su paz entre decisiones
Y ahí, en el fondo de su error
Recordó el calor de Tu amor
Te esperé, con los brazos abiertos
Cada noche lloré en silencio
Mi amor nunca se fue, jamás se rindió
Aunque huiste, nunca te olvidó
Te esperé, sin juicio ni condena
Con el anillo, la túnica nueva
Porque un padre que ama de verdad
Celebra cuando su hijo vuelve al hogar
Sus pasos tiemblan, pero avanza
La culpa pesa más que la esperanza
Pero al final del largo camino
Hay un Padre corriendo al hijo perdido
No importa cuán lejos llegaste
Ni cuán sucio regresaste
En mi mesa siempre habrá lugar
Porque mi amor no sabe olvidar
Te esperé, con el fuego encendido
Mi perdón no tiene un sonido
Se vive en abrazos, se grita en canción
Cuando regresa quien partió el corazón
Y cuando te vi, rompí en llanto
Porque aunque te fuiste
Siempre fuiste mi hijo amado