I was raised in the fire, pain carved my skin
Where survival’s the gospel, and every scar’s a sin
Concrete cathedrals, bullets as the choir
Brothers lost young, their dreams buried in the wire
Some drowned in powder, others chained by the pipe
I chose the pen, let my soul grip the mic
Prejudice in the air, chains heavy on my name
I broke through the system, rose above the shame
These are the street scriptures, carved in blood and tears
Lessons from the struggle echo through the years
Not a preacher, but I testify the truth
The gospel of survival, learned inside the booth
I’ve seen mothers cry, candles lit in the night
Prayers to the sky, hoping God makes it right
The world turns blind when the ghetto bleeds
But the pavement speaks louder than the preacher’s creed
No silver spoon, just hunger on the plate
The block taught patience, the block taught hate
But I learned resilience, turned pain into faith
Now my verses baptize every scar I face
These are the street scriptures, carved in blood and tears
Lessons from the struggle echo through the years
Not a preacher, but I testify the truth
The gospel of survival, learned inside the booth
I don’t need no cathedral, my altar is the block
My bible is the hustle, my sermon is the shock
Lost souls whisper lessons, ghosts of the past
Every homie gone reminds me pain don’t last
I carry wisdom from the corners, written in pain
Every loss a commandment, tattooed in my veins
From crack smoke alleys to stages with light
I preach what I lived, not a borrowed rite
I rose where they doubted, survived where they fell
Learned heaven ain’t promised, but I escaped hell
Now I'm the voice of the streets, the prophet of the hood
Spreading lessons of survival, turning struggle into good
These are the street scriptures, carved in blood and tears
Lessons from the struggle echo through the years
Not a preacher, but I testify the truth
The gospel of survival, learned inside the booth
Me crié en el fuego, el dolor talló mi piel
Donde la supervivencia es el evangelio y cada cicatriz es un pecado
Catedrales de hormigón, balas como coro
Hermanos perdidos jóvenes, sus sueños enterrados en el alambre
Algunos se ahogaron en polvo, otros encadenados por la pipa
Yo elegí la pluma, dejé que mi alma se aferrara al micrófono
Prejuicios en el aire, cadenas pesadas sobre mi nombre
Rompí el sistema, me elevé por encima de la vergüenza
Estas son las escrituras de la calle, grabadas con sangre y lágrimas
Las lecciones de la lucha resuenan a través de los años
No soy un predicador, pero testifico la verdad
El evangelio de la supervivencia, aprendido dentro de la cabina
He visto llorar a madres, velas encendidas en la noche
Oraciones al cielo, esperando que Dios lo arregle
El mundo se vuelve ciego cuando el gueto sangra
Pero el pavimento habla más alto que el credo del predicador
Sin cuchara de plata, solo hambre en el plato
El barrio me enseñó paciencia, el barrio me enseñó odio
Pero aprendí a ser resiliente, convertí el dolor en fe
Ahora mis versos bautizan cada cicatriz que enfrento
Estas son las escrituras de la calle, talladas en sangre y lágrimas
Las lecciones de la lucha resuenan a través de los años
No soy predicador, pero testifico la verdad
El evangelio de la supervivencia, aprendido dentro de la cabina
No necesito ninguna catedral, mi altar es el barrio
Mi biblia es el ajetreo, mi sermón es la conmoción
Las almas perdidas susurran lecciones, fantasmas del pasado
Cada amigo que se va me recuerda que el dolor no dura para siempre
Llevo conmigo la sabiduría de las esquinas, escrita con dolor
Cada pérdida es un mandamiento, tatuado en mis venas
Desde los callejones llenos de humo de crack hasta los escenarios iluminados
Predico lo que he vivido, no un rito prestado
Me levanté donde ellos dudaban, sobreviví donde ellos caían
Aprendí que el cielo no está prometido, pero escapé del infierno
Ahora soy la voz de las calles, el profeta del barrio
Difundiendo lecciones de supervivencia, convirtiendo la lucha en algo bueno
Estas son las escrituras de la calle, talladas en sangre y lágrimas
Lecciones de la lucha que resuenan a través de los años
No soy un predicador, pero doy testimonio de la verdad
El evangelio de la supervivencia, aprendido dentro de la cabina