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Los mejores consejos para ser un buen baterista

¡En este material especial hemos separado consejos para ser un buen baterista que son indispensables para convertirte en un gran profesional del instrumento!

Hombre toca la batería y sigue los consejos para ser un buen baterista
Con concentración y dedicación, lo tienes todo para convertirte en un baterista de primera categoría (Foto/Pexels)

¿Te gusta la batería, estás invirtiendo en el instrumento, pero necesitas organizar tus estudios para llegar más allá? Ten en cuenta que este camino requiere más que lecciones, técnicas y una buena marca de batería. Es por esa razón que en este post separamos los mejores consejos para ser un buen baterista.

De la misma manera que la batería domina tu cuerpo, también comanda toda la banda. Comprender la importancia de tu papel en eso implica tu día a día, tu relación con la música y mucho más. Entonces, ¿qué te parece si vamos a los preciosos consejos?

¿Cómo convertirse en un maestro de la batería?

En este post, vamos a pulir tu plan de estudios. Seguir nuestros consejos es el punto inicial del camino hacia lo más importante: convertirse en el músico que sólo tú puedes ser. Conoce los principales consejos para ser un gran baterista:

Disciplina

Sobre este punto, solo podemos darte algunos buenos consejos. Esto se debe a que solo tú sabrás cómo hacerlo. La disciplina es fundamental para convertirse en un buen baterista.

Tienes que incluir la práctica en tu rutina. Para eso, deberás revisar tus hábitos e incluso decir no a algunas cosas.

La búsqueda de la disciplina marca la diferencia en la vida de un profesional. Investiga cómo lo hacen los maestros, sigue el ejemplo de tus ídolos, escucha a tus instructores…

Además, otra buena idea es invertir en clases individuales. Esto permitirá que un profesor comprenda tus exigencias particulares y te ayude a elaborar un plan de estudio personalizado. Atención a la palabra “ayuda”, ya que solo tú puedes desarrollar la disciplina por ti mismo.

Planificación

Tocar un instrumento implica cuerpo, mente y corazón. Hasta que tocar te resulte tan natural como respirar, tienes que prepararte para la parte práctica. Están en juego todos los aspectos del cuerpo humano: la emoción, la atención y el físico (en el caso de la batería, mucho físico).

Así que apaga la televisión, silencia tu celular y concéntrate. Por supuesto, tu plan de estudios debe estar bien elaborado y ser seguido correctamente. Una buena forma de hacer valer la práctica es hacerte estas tres preguntas:

  • ¿Hasta dónde llegaste ayer?
  • ¿Qué actividades quieres cumplir hoy?
  • ¿En qué punto de tu desarrollo quieres estar mañana?

De este modo, podrás visualizar tu progreso, comprender lo que necesitas trabajar, explorar tus habilidades y establecer objetivos concretos. 

Cuestiones (importantes) como la ubicación y el tiempo no son más relevantes que empezar tu práctica sabiendo de dónde vienes y a dónde vas.

Tiempo de estudio

Crecimos acostumbrados a escuchar que aquel músico entrena 5296 horas al día. Si eso fuera suficiente, sería muy fácil ser bueno, ¿verdad?

Lo cierto es que cada persona tiene su propio organismo, cultura y ritmo. Puede que incluso necesites menos horas que ese músico referente.

Una buena idea es empezar con un mínimo de tiempo. Por ejemplo, 10 minutos todos los días, hasta que te acostumbres. Cuando te resulte cómodo, aumenta el tiempo.

Al igual que el entrenamiento físico o el estudio académico, al principio será agotador. Después de un tiempo, ni siquiera verás pasar los minutos. Luego, basta con seguir haciéndolo hasta alcanzar una media satisfactoria.

Aquí es válida la expresión “la calidad es mejor que la cantidad”. Comprende y, sobre todo, respeta tu propio tiempo. Pero atención: esto no significa que no debas poner a prueba tus límites, porque así es como nos conocemos y evolucionamos.

Volviendo al punto anterior, es importante planificar lo que vas a estudiar. De lo contrario, los ejercicios pueden resultar aburridos y agotadores. O peor: sentirás que no estás avanzando mucho.

Por lo tanto, sigue un orden preestablecido, apuntando siempre a tu mejora. Alterna las actividades, haciendo que el tiempo de estudio sea dinámico y productivo.

Guía básica para seguir una vez superadas las etapas iniciales

A medida que vayas sumando minutos a tu tiempo de entrenamiento, el contenido estudiado por día también aumentará. Para ayudarte, preparamos una sugerencia de cronograma para cuando tu tiempo de estudio alcance las dos horas diarias:

  • 40 minutos: técnicas de mano, como rudimentos y pruebas de resistencia;
  • 10 minutos de descanso;
  • 40 minutos: groovesredobles, independencia de manos y pies;
  • 10 minutos de descanso;
  • 40 minutos: lectura rítmica, caja, solos marciales.

¿Te pareció mucho? Como dijimos anteriormente, empieza con menos tiempo y con prácticas más sencillas. Cuando llegues a esas dos horas, estarás en una excelente etapa de tu entrenamiento.

Apreciación musical

No hay forma de ejercer algo que no te gusta. Y para apreciarlo, es necesario consumirlo. Obviamente, no hace falta que te conviertas en una enciclopedia musical, pero escucha música, ¡escucha mucha música!

Este es un tema subestimado. Tal vez porque se romantiza la actividad artística, parece que basta con enamorarse de algo para empezar a trabajar con ello.

Sin embargo, si hay uno de los consejos para ser un buen baterista y que todos los que se dedican a la música deben seguir es: sal de tu burbuja. Para eso, es interesante tomarse un momento para consumir música (no mientras te ejercitas, lees o te duchas, sino simplemente para escucharla).

Además, escucha álbumes enteros (incluso más de una vez). Las playlists aleatorias son geniales, pero la obra, de hecho, es el álbum. Investiga sobre la producción del disco, quién lo tocó, los arreglos de la batería (y los demás instrumentos), etc.

Por supuesto, hay que hacerlo con gusto, nada obligatorio. Para llegar a ser un gran baterista, la música tiene que estar presente en tu vida.

Repertorio

No hay duda de que querrás tocar las canciones que más te gustan. Así que elige tus discos favoritos, los bateristas a los que admiras, y prepara un setlist perfecto para tocar.

Pero no te olvides de incluir diferentes estilos musicales y composiciones. Busca las grabaciones antiguas y las más recientes. Intenta explorar diferentes técnicas y géneros musicales.

No necesitas tocar un estilo que no soportas, pero si eres, por ejemplo, un fanático del metal, intenta construir una historia cronológica, desde Black Sabbath hasta Ghost, desde el heavy hasta el doom.

Cuando estudias un instrumento (sobre todo al principio), es inevitable escapar de las normas. Aunque las obras icónicas de la batería no te hagan identificarse con ellas, es bueno que las conozcas.

Así, enriquecerás tu experiencia y aprenderás a abstraerte un poco de esta relación puramente afectiva con la música. 

La entrega emocional es esencial, por supuesto. Pero al mismo tiempo, saber mirar fuera de ti y también a la batería te hará trabajar mejor en función de lo que importa: la música.

Consejos adicionales para ser un buen baterista

  • Aprende las canciones ya sea de oído o viendo tutoriales, pero aprende;
  • play along: toca con tus ídolos. Hoy en día podemos encontrar fácilmente en Internet bases instrumentales sin un instrumento específico. Este material te ayudará a tocar con precisión las canciones que te gustan;
  • toca en grupo: nada sustituye el calor humano y la fluidez del ensayo de una banda. El colectivo enseña a escuchar a los demás y, mejor aún, a dialogar a través de la música.

El consejo final: conviértete en un buen baterista con Cifra Club

¿Y si te dijéramos que puedes desarrollarte como músico y baterista con la ayuda de Cifra Club? 

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